Denuncia pública de la Plataforma Ciutadana No a la Contaminació
Contaminación Atmosférica: La Gran Mentira de las Verdades a medias
Respuesta al informe de Conselleria sobre la Contaminación Atmosférica en Castellón
Miércoles 16 de marzo de 2005
Última actualización: Miércoles 16 de marzo de 2005Pues bien, así están algunos en este momento con respecto a la contaminación atmosférica, informando con medias verdades para ocultar la verdad preocupante, que puede, como hizo en otras ocasiones, movilizar a los ciudadanos.
Se admite (ahora, por fin) que los niveles de arsénico estaban altos y que gracias a la instalación de filtros en los hornos de fritas y esmaltes se han reducido drásticamente estos niveles. Dicen que por la firma de un convenio entre Conselleria de Territori y las empresas de fritas. Este convenio se firmó en septiembre de 2003. Para entonces, muchas empresas del sector ya hacía casi un año que estaban instalando los filtros, pues las denuncias presentadas por nosotros en mayo de 2002, más de un año antes, tuvieron el efecto esperado, que, ante las irregularidades detectadas en la campaña de inspección, forzada por las movilizaciones y denuncias públicas de la plataforma, la fiscalía admitiera a tramite las denuncias y se pusiera en marcha la máquina de la justicia.
Esta información sobre las 17 empresas denunciadas se ha hecho pública, gracias a pequeños grandes periodistas realmente independientes que supieron anteponer la verdad informativa a los intereses económicos de sus periódicos y radios. Por desgracia, sólo por un momento, esto es excepcional, como ellos. Ahora se practica el mutismo absoluto sobre el tema. Lo habitual es que, jefes de redacción, políticos, científicos, investigadores, técnicos medioambientales, auditores de emisiones (OCAs) y un demasiado largo etcétera, antepongan aquellos intereses económicos a los de la salud de la población y el medioambiente.
Se puede informar a la población de los datos de ciertos contaminantes legislados, ofreciendo toda la información, o sólo la parte que puede interesar a las clases dominantes. En el caso que nos ocupa, a través del periódico de más tirada de la provincia, se dan datos de partículas en suspensión totales, cuando las partículas que afectan directamente a la salud son las partículas menores de 10 micras (PM10) y para las que la legislación vigente establece unos limites de inmisión de 55g/m3 para las medias diarias y de 41,6g/m3 para la media anual, para el año pasado, según el Decreto 1073/2002 que legisla actualmente los limites de inmisión permitidos. Pero, silencio, estos datos no se ofrecen porque superan ese límite legal precisamente donde más habitantes hay, en Castellón capital.
En Castellón los niveles de media anual de PM10 registrados en el 2003 fueron de 50g/m3 con 90 superaciones del límite diario, del que sólo se permiten superaciones 35 días. En el 2004 estas superaciones se han reducido a 46, con una media anual de 44g/m3, que está por encima de la legislación vigente y por encima del límite establecido para la protección de la salud en 20g/m3, valor a alcanzar en 2010. En Almassora la media anual en 2003 era de 47g/m3, con 39 superaciones del límite diario. En el 2004 estas superaciones se han reducido a 40 y la media anual a 38g/m3, no superaba el límite de media anual. Curiosamente, en l’Alcora, sucede lo contrario, se pasa de media anual en 2003 de 40g/m3, con sólo 19 superaciones, a aumentar éstas a 47, manteniendo la media anual. Esto ya es extraño en sí, pero se vuelve más extraño con el dióxido de nitrógeno (NO2). ¿Será que el tío Blasco nos quiere castigar por portarnos mal?
Si es verdad que, en Castellón, los niveles de este contaminante no superaron los límites horarios de 200g/m3, en cambio sí se superan los límites de media anual en el 2003 (67g/m3) y curiosamente se reducen drásticamente en el 2004 (39g/m3), algo que puede resultar incomprensible si no se ha hecho nada para evitar las emisiones de este contaminante y teniendo en cuenta que se mantiene anormalmente bajo en Almassora y que incluso sube un 16% en l’Alcora.
Los filtros de partículas no evitan la emisión de gases.
Sabemos que algunas máquinas que miden los contaminantes en continuo, concretamente las cuatro propiedad de Iberdrola primero, y la de Castellón capital después, se han “calibrado”, después de ofrecer datos muy altos de PM10 y NO2 y que sólo se han ofrecido explicaciones públicas del hecho después de que nosotros denunciáramos estas “modificaciones” en la prensa. Después de esto, nosotros dudamos de la veracidad de los datos ofrecidos por esa conselleria, algo que es peligroso porque se pone en juego la credibilidad de las instituciones. Pediremos al ministerio de Medio Ambiente y al Parlamento Europeo que se contrasten las mediciones realizadas en la zona industrial de Castellón, pues para nosotros existen contradicciones claras y evidentes, sobre todo en cuanto a PM10 y NO2.
Otra curiosidad es que no se hace mención para nada a la tesis doctoral de la UJI que estima daños en la salud, vegetación y materiales en función de los niveles existentes de ozono y NO2 en la zona mas poblada de nuestra provincia durante los tres últimos años.
Noticia de un día y silencio. ¿Será que alguien ha ordenado ese silencio?
No entendemos cómo se puede, durante casi tres años, ocultar por parte de toda la prensa, de un signo o de otro, la noticia medioambiental más importante de mucho tiempo en esta provincia, y posiblemente en toda España: que 17 empresas, casi prácticamente todo un sector de fritas, están denunciadas y en proceso judicial abierto por el presunto incumplimiento de la legislación vigente en cuanto a emisiones atmosféricas, poniendo en peligro la salud y el medioambiente, lo que supone un delito tipificado en el art. 325 del Código Penal .
Si tenemos en cuenta que la prensa local provincial se financia en gran parte con el dinero en publicidad de estas empresas, podemos empezar a entenderlo.
Queremos expresar públicamente el riesgo que corremos los ciudadanos de a pie de que una gran mafia económica esté controlando las instituciones, administraciones públicas, (¿también la justicia?), los medios de comunicación, para crearnos una visión de la realidad que les permita seguir haciendo lo que les viene en gana para ganar el máximo posible, pasando por encima de los intereses generales de salud y medio ambiente.
¿O tal vez no?
Tal vez ya seamos todos cómplices de ese gran juego al que nos hacen jugar: la destrucción del futuro en beneficio del presente (de algunos pocos), porque ya nos han convencido de que sólo se puede vivir así, cuando hay alternativas menos onerosas económicamente pero más sostenibles en todos los sentidos, medioambiental, sanitario, social...
Tendremos que empezar a hablar de solidaridad......no de competencia.....
LA PLATAFORMA CIUTADANA NO A LA CONTAMINACIÓ

