Los inconvenientes de ser trabajador en España
Miércoles 30 de agosto de 2006
Última actualización: Miércoles 30 de agosto de 2006Los obreros españoles no sólo somos los que más trabajamos y menos vacaciones tenemos de Europa, sino que también tenemos más accidentes de trabajo, más precariedad y más contratos-basura
Ante el informe publicado en estos días sobre los calendarios laborales y las vacaciones de los trabajadores españoles, desde la CGT queremos aportar algún dato más para que el ciudadano comprenda todavía mejor la situación de desventaja que los empleados por cuenta ajena tenemos en este país respecto a los de ese entorno europeo, del que especialmente se nos quiere hacer partícipes cuando nos suben los precios –alegando que en Europa el producto o servicio “X” es más caro- pero respecto al que no vemos el mismo afán comparativo cuando de salarios, fiestas y derechos sociales se trata.
En esa línea, y aceptando los datos aportados por la UGT sobre jornada y vacaciones anuales, que demuestran que en nuestro país se trabajan unas dos horas diarias más que en Europa (sin contar los millones de horas extras que realizamos, muchas de ellas sin cobrarlas) y que tenemos unos tres días menos de vacaciones anuales que la media europea, la CGT quiere añadir que también los trabajadores españoles tenemos el más alto número de accidentes de trabajo (cuatro muertos en el tajo cada día) y miles de heridos con secuelas a veces irreversibles, que somos el país con más eventualidad (los que no tenemos trabajo fijo ya estemos llegando al 34% del total de los asalariados) y que España está a la cabeza de los contratos temporales, puesto que de cada 100 nuevos contratos que se firman, 92 son de carácter eventual.
Podríamos añadir datos sobre salarios, derechos, libertad sindical, permisos, ayudas y subsidios sociales, etc. pero corremos el riesgo de cansar al lector con una interminable lista de aspectos en los que nuestras condiciones salariales y sociales siguen siendo sensiblemente inferiores a las de Europa, a los de esa UE que se nos pone como ejemplo cuando tratan de convencernos de que seamos más productivos, menos exigentes o más flexibles a la hora de ceder los pocos derechos que nos quedan.
Finalmente, nos gustaría mostrar nuestra extrañeza de que esos datos publicados ahora, en período de vacaciones, no sean difundidos en época de negociación de convenio, dando así argumentos a los trabajadores para que no acepten esas miserables ofertas empresariales que suelen ser firmadas indefectiblemente por la propia UGT, sus amigos de CC.OO. y algún sindicato de cuadros. Es bastante bochornoso que quienes vienen pactando nuestras penosas condiciones de trabajo desde hace 30 años, se rasguen ahora las lujosas vestiduras al comprobar los efectos desastrosos de esas políticas sindicales, basadas en la moderación, la renuncia y la flexibilidad.
Antonio Pérez Collado CGT-PV

