Los riesgos de inversión empresarial como justificación del trabajo asalariado (y lo que éste implica)
Domingo 22 de mayo de 2005
Última actualización: Martes 25 de julio de 2006LOS RIESGOS DE INVERSIÓN EMPRESARIALES COMO JUSTIFICACIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO (Y LO QUE ÉSTE IMPLICA)
Hace unos años, tuve una conversación con un conocido (amigo íntimo, de hecho, de un amigo íntimo mío -de donde se deduce que la relación de amistad íntima no es transitiva-) de la que se puede extraer alguna lección. Esta persona es camionero de profesión y, por lo que él mismo decía, su trabajo le implicaba un sacrificio enorme. Miembro es, pues, de la clase obrera y si, de hecho, se tuviesen en cuenta el sacrificio que él expresaba sobre sus condiciones laborales, sería “miembro honorífico” de la misma.
Pero como tal expresión no deja de ser una forma cómica de enfatizar la indudable dureza de su empleo, consideraré el tema a partir de aquí. Sin insistir en los detalles de nuestra conversación, diré que, en el momento en que expresé la situación de injusticia para la humanidad inherente al trabajo asalariado (Insistiendo no en que el sueldo sea más o menos bueno o en que las condiciones laborales sean más o menos malas, sino en que el hecho en sí de la existencia del trabajo asalariado es injusto para la humanidad, es explotación del hombre por el hombre), él pareció ofenderse.
Que el beneficio de la empresa lo producen los trabajadores y que no es el empresario el que da parte de su dinero a estos, sino que los proletarios dan parte de los beneficios producidos por ellos al empresario (o a los inversores o a la sociedad limitada o a cualquier otra entelequia burguesa neoliberal complementaria o sustitutiva del patrón clásicamente entendido -entelequias muy reales, por otra parte-), esto no acababa de verlo claro. Según él, yo no tenía en cuenta “el riesgo que la inversión del capital de creación de la empresa tenía para el empresario”. Según él, entonces, la situación de trabajo asalariado no es injusta, sino que esa pretendida injusticia quedaba poco menos que diluida si teníamos en cuenta el riesgo que la inversión de capital tiene para el patrón.
Esta persona no entiende que la situación de bajas condiciones laborales que está sufriendo él en su trabajo como camionero es consecuencia de su condición de asalariado, condición que, según su propia argumentación, es inmediatamente justa ya que el riesgo de la inversión de su patrón está ahí. No es, pues, injusto que él no tenga apenas tiempo libre, que no pueda ver a su novia o a sus amigos, que el trabajo no le deje ganas para hacer nada más,... ya que el empresario tiene derecho a tratarlo así debido al riesgo que su inversión tiene. ¿No justifica, acaso, el riesgo de la inversión todos estos hechos? Según él, creo que sí, aunque, como es muy habitual, él achaque sus bajas condiciones laborales a que su patrón es muy inhumano y que otro patrón con más virtudes de humanidad lo trataría mejor... Puede ser, en eso estoy de acuerdo, pero siempre dentro de los límites que fijara su propia intención (del empresario) de ganar cuanto más dinero mejor trabajando lo menos posible (para esto se monta uno una empresa), es decir, las condiciones laborales se recrudecerían en el momento en que el empresario perdiera dinero (O, mejor, en el momento en que el empresario viese que no gana tanto como se propone).
De hecho, si el riesgo de la inversión así lo impone, se puede dejar en el paro a algunos trabajadores, como se hace continuamente con la total imposibilidad de los estados de evitar esto (no olvidemos que los estados están para asegurar que la situación socio-económica favorezca a los privilegiados) y, este hecho, también estará justificado, según mi conocido, claro.
Quizá me exprese insuficientemente o poco claramente, así que emplearé palabras mucho más sencillas para entender la situación. Evidentemente, el patrón de mi amigo (como todos los empresarios que hayan “triunfado”) no arriesga su integridad física y psicológica durante toda la jornada laboral conduciendo el camión y el sí; su patrón tiene mucho tiempo libre y él no; su patrón llega a casa y tiene ganas de hacer otras cosas y él no; su patrón puede llevar a sus hijos a buenos colegios de pago y él no; podrá, su patrón, tener un buen piso (o dos, o tres...) de más de 120 metros cuadrados situado en un barrio rico... y él no; su patrón tendrá buenos trajes y alimentos de buena calidad y él no; su patrón será bien considerado socialmente y él no; su patrón tendrá una capacidad de acción política elevada y él no; su patrón podrá asegurar a sus hijos un futuro prometedor (en la empresa, posiblemente) y él no (¿Desde cuando un camionero...?); su patrón, en definitiva, tendrá acceso a unas condiciones de vida elevadas y mi conocido no.
Y vengo yo, con mis aparentemente torpes consideraciones sobre la injusticia y el capitalismo, y no me doy cuenta que todos estos hechos (generados por el capitalismo [1] están perfectamente justificados por el riesgo que implica la inversión para los patronos. Vamos, que debe ser tan elevado ese riesgo que justifica todas estas situaciones (Yo, como izquierdista, no debo tener la suficiente capacidad intelectual para alcanzar a ver esto). ¿No son esas situaciones injustas? Pues, para mi conocido, evidentemente no, pues está el riesgo de la inversión de los patronos que las convierten en justas, o casi.
La consideración de culebrón televisivo sería, poco más o menos, ésta: ¡Pobres patronos... con sus riesgos de inversión! ¡Pobres obreros... con sus bajos niveles de vida, con su poco tiempo libre, con su limitado acceso a las ventajas que el capitalismo dicen que genera a la humanidad, con su...! No voy a seguir, pues sería redundar en cosas que ya he expresado en este escrito.
Y lo peor de todo quizá sea que si, por alguna razón, mi conocido se montara una empresa, si realizara una inversión y se sometiera, por tanto, a ese elevado e inhumano riesgo (según él), si esto ocurriera... pues esta persona sería terrible con los trabajadores de su empresa. ¿Cómo podría ser de otro modo si, para él, el riesgo de inversión convierte el trabajo asalariado en un hecho justo, si él está tan castigado como sus trabajadores? ¿O es que yo, con mis consideraciones izquierdistas, soy algo obtuso y no alcanzo a entender estos hechos, no alcanzo a ver, en su total plenitud, el concepto de “justicia” en la organización capitalista de una sociedad?.
Ironías aparte, lo verdaderamente real es que los patronos, tan castigados con los riesgos de las inversiones, pueden tener acceso a unas condiciones de vida muy superiores a la de sus trabajadores. ¡Sí que debe ser terrible el riesgo de la inversión para que esto sea justo!
EDUKATIO
[1] O, quizá mejor, el capitalismo está creado para generar estos hechos
